La piscina se ejecutará mediante un sistema constructivo mixto compuesto por mampostería de ladrillos cerámicos y estructura de hormigón armado.
El conjunto estructural se proyecta como un sistema solidario y monolítico, diseñado para resistir empujes de suelo, presión hidrostática, variaciones térmicas y solicitaciones propias del uso, garantizando estabilidad estructural y durabilidad a largo plazo.
La excavación se ejecuta preferentemente de manera manual, salvo en piscinas de grandes dimensiones donde se admite el uso de maquinaria.
Este método permite un control preciso del perfilado de fondo, paredes y asiento de viga, garantizando que la mampostería apoye sobre suelo firme y natural, minimizando remociones innecesarias del terreno y reduciendo el riesgo de asentamientos diferenciales futuros.
Se construyen nervios estructurales de hormigón armado dispuestos longitudinal y transversalmente, con una separación aproximada de 2,00 m entre ejes.
Los mismos se arman con barras de acero y se hormigonan in situ, quedando solidariamente vinculados a las vigas perimetrales media y superior.
Estos nervios cumplen la función de distribuir cargas, rigidizar el conjunto estructural y garantizar la estabilidad y durabilidad de la piscina.
Se realiza el armado manual de la estructura de acero en el fondo de la piscina y hasta media altura de los muros, alcanzando el primer asiento de viga.
Este refuerzo estructural mejora la resistencia frente a empujes de suelo y agua, evita fisuraciones y asegura el correcto comportamiento estructural del sistema mixto.
La mampostería se ejecuta mediante ladrillos colocados de forma tramada, respetando niveles, plomos y escuadras.
La integración del tramado de ladrillos con la malla de acero previamente dispuesta conforma un sistema solidario que minimiza desplazamientos y deformaciones de la estructura.
Se ejecuta una primera viga perimetral de hormigón armado, conformando un encadenado estructural integrado con los hierros emergentes del fondo y de la mampostería inferior, garantizando continuidad estructural.
Posteriormente se levanta el muro de 30 cm y, respetando los niveles proyectados, se construye la viga perimetral superior de hormigón armado, junto con las vigas internas verticales vinculadas a los nervios estructurales.
Este sistema asegura un comportamiento monolítico de la estructura.
Se aplica revoque integral con mortero hidrófugo en fondo y paredes, con terminación fratachada y filtrada, dejándolo en condiciones óptimas para recibir revestimiento o pintura.
En caso de optar por pintura, se recomienda respetar un período mínimo de curado de 12 meses, necesario para la correcta estabilización del revoque y la prevención de desprendimientos o fallas de adherencia.
Se colocan losetas atérmicas perimetrales según el modelo seleccionado, garantizando seguridad antideslizante, confort térmico y adecuada terminación estética.
Se instala sistema completo de filtrado de primera marca Vulcano, compuesto por:
La instalación hidráulica se ejecuta con cañería reforzada K10 Tigre, apta para conducción de agua caliente, asegurando estanqueidad, durabilidad y correcto funcionamiento del sistema.
La ejecución de una piscina mediante sistema mixto de mampostería de ladrillos y hormigón armado requiere planificación detallada, precisión constructiva, control de calidad en materiales y estricto respeto de los tiempos de ejecución y curado.
El correcto cumplimiento de cada etapa garantiza una estructura resistente, estable y de larga vida útil.
Avila Piscinas cuenta con más de 50 años de experiencia en la construcción de piscinas.